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En la gran plaza del Panteón se yergue
una soberbia mansión burguesa del siglo XVIII... Pase la
puerta y penetre en su marco elegante, tranquilo e íntimo.
Ninguna monotonía... Colchas de cuadros
y tapicerías de flores en una misma armonía... Habitaciones
románticas y alegres... Una decoración compuesta como un
poema... Un personal atento, meticuloso y amable.
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